Festival de Cine y Derechos Humanos

El lunes 11 de diciembre de 2017, apersoneme al Centro Cultural de España por invitación del Colectivo Normal, una organización de bichada LGBTI. Se requirió de mis santos oficios para participar como ponente (LOL, no; más bien fue para chambrear) en un conversatorio sobre Cine y Derechos LGBTI. Mi nombre no aparece en el afiche porque yo no soy más que una gata bajo la lluvia, pero mire, acá hay evidencia material de que tal evento se realizó.

Como al fin y al cabo el asunto se trataba de cine, vimos Barely In Love: es un corto israelí sobre un muchacho jasídico y las presiones que su orientación sexual le significan en ese segmento del judaísmo conservador. De algún modo que jamás comprenderé, la cipotada del Colectivo Normal consideró prudente que fuese yo a hablar sobre el rol de la religión en la obstrucción de los derechos LGBTI, como si yo supiera algo de eso. Empero, ávida de fama y validación social, acudí al llamado de la población en necesidad y usé todo lo que recordaba de las clases de Filosofía de la Religión para balbucear algunos piensos.

Apersoneme, pues, a hablar carburo sobre el tema, a pesar de que el asunto fue en diciembre y todo San Salvador parece un happening inspirado en el video de Everybody Hurts. Mi recompensa vendrá en el Reino, ya verán. En el conversatorio, dirigido por Élmer Menjívar, del Colectivo Normal, estuvo también Cruz Torres, miembro de la Iglesia Episcopal Anglicana. El conversatorio se transmitió por Facebook Live, así que, como decía la Señorita Laura, LO TENEMOS EN VIDEO:

Toncs ahí está, por si quiere verlo.

 

Vapue’, salú.